El escocés Andy Murray se coronó campeón del Masters 1000 de Shanghai tras vencer claramente al suizo Roger Federer por 6-3, 6-2 en 85 minutos de juego.
El británico, siempre más seguro que su rival, supo cómo jugar, mientras que el helvético, errático y molesto con el juego de su adversario no pudo ni comandar ni aprovechar sus oportunidades.
El comienzo del primer set fue caótico para el suizo que con su derecha desajustada y sorprendido por los envíos rápidos y profundos del escocés, perdió su servicio en el juego inicial, y en el tercero, tras fallar un revés, dio bola de break al británico.
La seguridad de Murray contrastó con la imprecisión del helvético que tuvo punto de rotura en el cuarto juego y lo desperdició tras marrar un drop. Un buen saque del escocés hacia el revés de su rival le colocó 3-1. Murray tuvo en la anticipación y en su visión de las dudas del suizo sus mejores virtudes. El británico, siempre que su rival dio alguna oportunidad, la tomó.
El escocés se mostró más veloz, muy oportuno y categórico en la definición. Con 2-4, Federer sufrió en un largo juego con idas y venidas. No tuvo descanso el suizo que no encontró como en la semana, a su derecha ganadora y segura.
El rostro adusto del helvético, como nunca en la semana, reflejaba el buen andar de su adversario. Federer no tuvo ni paz siquiera en la red donde perdió varios lances. Un revés mal ejecutado dio nueva bola de quiebre a Murray. Mas el suizo se salvó, pues el británico enganchó una derecha. Volvió a fallar el basiliense con su derecha y Murray tuvo nueva oportunidad de rotura, que el helvético salvó sufriendo.
Luego el escocés, mas por propios errores que por presión del basiliense, con una doble falta dio bola de break. Pero Murray salió como duque gracias a un gran servicio y a provocar fallas en el revés de su oponente.
El escocés se colocó 5-3 y con astucia, advirtiendo las incomodidades del helvético fue sobre el saque, punzando hasta el pus. Dos gruesos errores del suizo, una doble falta y una derecha a la malla complicaron al suizo. Murray trajo y trajo y con un passing de derecha paralelo tuvo doble punto de set. Federer voleó genial abierto y saboreaba su punto, pero Murray corrió, llegó y con un magnífico passing cruzado de derecha sobre la línea quebró y ganó el set. Cénit de Murray en el torneo.
El segundo set siguió mostrando a Murray más determinante y con Roger sin poder encontrarle la vuelta al juego de su adversario. El escocés, de entrada, salvó dos bolas de break y dejó al suizo catatónico. Volvió Murray a salvar otras dos pelotas de rotura en el tercer juego y el helvético rumiaba duda, frustración, falta de confianza.
La variedad, la trama especulativa, la rapidez y su buen servicio abrieron al británico el portal al triunfo. En el cuarto juego, Federer falló con su derecha y dio otra oportunidad de quiebre al escocés. El suizo, siempre que pudo y ante quien le quisiera oír desmereció el juego de Murray. Federer odia la trama del británico a quien considera un rival inferior. Mal humorado, el helvético tiró afuera una derecha y el escocés logró el rompimiento colocándose 3-1. De inmediato, Federer discutió mal con el juez de silla Cedric Maurier, mostrando su desesperación, frustración y desconsuelo. No le ayudó sacarse parte de la bronca pues no mejoró el suizo.
Murray fue claro, conciso, supo navegar sobre las equivocaciones del basiliense y muy firme se situó 5-2. Federer sirvió y de 30-0, con tres errores pasó a dar bola de match al escocés. Federer se salvó al fallar su adversario un passing y luego con un as tuvo ventaja. Mas el suizo tiró muy larga una derecha quedando el juego en igualdad. Volvió a fallar el helvético una derecha ante una situación no comprometida, dando tercera bola de certamen al británico. Federer se equivocó en la red y así Murray ganó el partido.
El escocés confirmó su paternidad sobre el basiliense logrando su octava victoria en 13 enfrentamientos.
El británico asestó un duro golpe al suizo que ansiaba, tras no jugar desde el US Open su cetro 18 de Masters 1000 para igualar la marca que ostenta Rafael Nadal.
Tras el triunfo, Andy Muray, de 23 años, expresó:
"Tuve una gran semana y jugué a veces mi mejor tenis. Para tener una oportunidad ante Roger tengo que jugar fantásticamente. Hoy lo hice".
"Disfruto jugar ante él", dijo el escocés.
"No es para nada fácil. Cada vez es increíblemente difícil. Pero me encanta el desafío de enfrentarlo. Cada vez siento que necesito jugar un gran tenis para vencerlo. No sé si mi juego se acomoda bien al de él o no. Pero he jugado muchas veces mi mejor tenis ante Roger".
Murray logró su segundo cetro en el año, tras conquistar el Masters de Toronto, el 16° título de su carrera, y el 6° de la serie Masters 1000.
Singles - Final
[4] A Murray (GBR) d [3] R Federer (SUI) 63 62
Dobles - Final
[3] J Melzer (AUT) / L Paes (IND) d [6] M Fyrstenberg (POL) / M Matkowski (POL) 75 46 10-5
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